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Mayors’ Voices: Mexico City Mayor Miguel Angel Mancera Espinosa, Ph.D. (In English and Spanish)

Mexico City won the Air Quality category at the inaugural C40 & Siemens City Climate Leadership Awards in September. Here Mayor Mancera gives us insight into PROAIRE, the city’s successful program to improve air quality.

The C40 and Siemens recognition of the efforts undertaken by Mexico City to improve air quality is primarily an acknowledgement of the responsibility and participation of its citizens in protecting the environment. Without them, these advances would not be possible.

Mexico City and its metropolitan area is one of the world’s largest urban agglomerations, with 21 million inhabitants. Mexico City has the urban complexity and problems of any metropolis, but it is also located in a region with particular geographical and meteorological conditions that determine the climate and behavior of the atmosphere and its pollutants.

Just two decades ago, Mexico City was considered the most polluted city in the world; environmental alerts showing high concentrations of contaminants with implications for health and environment were frequently activated. At that time, vehicular and industrial emissions were out of control and there was no proper regulation for the protection of air quality. Therefore, pollution continued, with levels that far exceeded the national and international recommendations for all contaminants in the air.

During that period there was not a single day with acceptable air quality in the city. This situation alerted the authorities and citizens and urged them to develop and implement control programs with short, medium and long term goals. In 1990 the first program to improve air quality was published. The program showed immediate results by significantly reducing lead, particulate matter and carbon monoxide levels.

In 1995 the program was reviewed in order to articulate the first PROAIRE, which has been updated twice in 2001 and 2010. The latest PROAIRE defines management policies to be implemented until 2020, with a particular focus on reducing ozone aerosols and greenhouse gases levels. The program to improve the air quality in our city is the oldest environmental program in the country and because of its efficient results it has been used as a model for other major Mexican cities.

PROAIRE benefits are clear: concentrations of pollutants such as lead, sulfur dioxide and carbon monoxide have dropped to below the limits of national standards and in the case of ozone and certain particles, we have achieved over a 30% reduction. The benefits are also observed in the reduction of black carbon and carbon dioxide, which have exceeded the original goal. The actions that will be undertaken in the coming years are committed to reduce ozone, particulate matter, volatile organic compounds, carbon dioxide and black carbon.

I am convinced that Mexico City has taken the right path and strategy to improve air quality, but I also recognize that much remains to be done, including continued engagement between government and citizens, which is essential to achieve the goals set in the medium term.

This is the fifth in a series of 10 posts highlighting the winners of the C40 & Siemens City Climate Leadership Awards. Click here to read more about the Awards and the 2013 Winners.

Voces de los Alcaldes: Dr. Miguel Ángel Mancera Espinosa, Jefe de Gobierno Ciudad de México

La Ciudad de México resultó ganadora en la categoría “Calidad del Aire” de los City Climate Leadership Awards de C40 y Siemens en septiembre. El Alcalde Miguel Ángel Mancera habla aquí acerca de PROAIRE, el exitoso programa para mejorar la calidad del aire de la ciudad.

El reconocimiento del C40 y Siemens a los esfuerzos que ha emprendido la Ciudad de México para mejorar la calidad del aire, es sobre todo un reconocimiento a la responsabilidad y participación de sus ciudadanos en la protección del ambiente. Sin ellos estos avances no serían posibles.

La Ciudad de México y su área metropolitana es una de las aglomeraciones urbanas más grandes de planeta con 21 millones de habitantes. Tiene la complejidad urbana y los problemas de cualquier megalópolis, pero además se encuentra localizada en una región con condiciones geográficas y meteorológicas particulares que determinan su clima y el comportamiento de la atmósfera y sus contaminantes.

Hasta hace apenas dos décadas la Ciudad de México era considerada como la ciudad más contaminada del planeta, con frecuencia se registraban niveles de contaminantes que activaban alertas ambientales con graves implicaciones para la salud y el medio ambiente. En esa época las emisiones vehiculares e industriales estaban fuera de control y no existía una regulación adecuada para la protección del aire. Los episodios de contaminación se repetían día a día, con niveles que superaban por mucho las recomendaciones nacionales e internacionales en todos los contaminantes.

Durante ese periodo no existía un solo día con una calidad del aire aceptable. Esto alertó a las autoridades y ciudadanos a desarrollar e implementar programas de control con acciones de corto, mediano y largo plazo. En 1990 se publicó el primer programa para mejorar la calidad del aire, el cual tuvo beneficios para la calidad del aire de manera inmediata reduciendo significativamente los niveles de plomo, partículas suspendidas y monóxido de carbono.

En 1995 se revisó el programa y apareció el primer PROAIRE, el cual se ha actualizado en dos ocasiones en 2002 y 2010. El PROAIRE más reciente definirá las políticas de gestión hasta el año 2020, con un enfoque particular en la reducción de los niveles de ozono, aerosoles, gases de efecto invernadero y en la movilidad. El programa para mejorar la calidad del aire de nuestra ciudad es el programa ambiental más antiguo del país y, por sus resultados, se ha empleado como un modelo para las principales ciudades mexicanas.

Los beneficios del PROAIRE son evidentes, contaminantes como el plomo, el dióxido de azufre y el monóxido de carbono han disminuido a concentraciones por debajo de los límites de los estándares nacionales, en el caso de ozono y partículas se han logrado reducciones superiores al 30%. Los beneficios se observan también en la reducción de carbono negro y dióxido de carbono, cuyos resultados han superado la meta original. Las acciones que emprenderemos en los siguientes años están comprometidas con la reducción de ozono, partículas suspendidas, compuestos orgánicos volátiles, carbono negro y dióxido de carbono.

Estoy convencido que la Ciudad de México ha emprendido la estrategia correcta para mejorar la calidad del aire, pero también reconozco que aún falta mucho por hacer para mejorar la calidad del aire y que la participación coordinada entre el gobierno y los ciudadanos será fundamental para lograrlo en el mediano plazo.

Este es el quinto de una serie de 10 mensajes de los Alcaldes que destacan a los ganadores del premio City Climate Leadership Awards de C40 y Siemens. Haga click aquí para saber más acerca de los premios y los ganadores.